Pink Tax, ¡Esto está pasando!

Había una vez un planeta donde las mujeres parecían adorar el rosa y los hombres amaban el azul. El bolsillo del 51% de la población, que son las mujeres, se veía amenazado en algún lugar secreto de la ciudad del Marketing por estos dos colores. Aquellos genios que hacían las campañas de comunicación de los productos/servicios y otros tantos que los fabricaban decidieron un día: todo aquel artículo con la misma finalidad pero de color rosa llevaría un tanto por ciento de incremento en el precio final.

Esto existe realmente,  ocurre en el Planeta Tierra y ¡mirad para abajo!: es el terreno que estamos pisando. Algunos organismos oficiales y privados preocupados por la situación comenzaron a investigar lo que está ocurriendo desde hace incluso siglos. El Departamento de Asuntos del Consumidor (DCA) de Nueva York realizó un estudio hace un año sobre la fijación de precios en los productos según el género. La ONG Georgette San en París también llevó a cabo una investigación de las que sacaron datos concluyentes de que hay marcas líderes en el mercado que están fabricando el mismo producto de color rosa, aumentando el precio.

Un estudio de 2015 por el Instituto Mosbacher de Comercio, Economía y Política Pública en la Escuela de Bush, dio a conocer que en los EE.UU., en promedio, la tasa de arancel sobre ropa de mujer importada es un 15,1 por ciento, mientras que el arancel sobre la moda masculina es de 11,9 por ciento. De acuerdo con la investigación, la tarifa en las camisas de seda de las mujeres es seis veces superior a la tarifa en las camisas de seda de los hombres, a pesar del hecho de que las camisas de algodón de los hombres tienen mayores derechos aranceles de importación que la de las mujeres.

Hay marcas líderes en el mercado que están fabricando el mismo producto de color rosa, aumentando el precio

e0634f2584f1cbaacdd71bd21936fd1b El revuelo comenzó en febrero en una cadena de farmacias del Reino Unido, que tuvo que revisar los precios de algunos productos después de que las compradoras pidieran en linea de cajas una revisión sobre el precio en unas máquinas de afeitar que costaba 2,29 £ el paquete de 8 para las mujeres y  £ 1,49 £ el paquete de 10 para los hombres.

Si la razón de esto es el color rosa, solo el 3% de mujeres dicen que el color rosa es su color favorito. Es decir, las grandes marcas deberían ir sabiendo que esto de conectar con el público femenino es más complejo que hacer la versión rosa de cualquier cosa. Cuando decimos que deberían es porque según las estadísticas, las mujeres son las que deciden el 80% de lo que se compra en el mercado. Influyen en casi el 60% de la compra de un coche  y sabiendo que las redes sociales les encanta tanto como compartir toda clase de sugerencias…quizás alguna mañana alguna se levante y proponga hacer boicot a las malas praxis y se forme el pitote con acciones de cambio más potentes que la economía  de la India y China juntas.

Porque en la moda las razones no son tan claras y ya hay algo que nos va chirriando desde hace tiempo. Valentino y Gucci se niegan a dar razones de porque una sudadera con mariposas bordadas que cuesta 2.300 euros en la versión hombre, es de 3.100 euros en la versión mujer. Mientras Saint Laurent nos explican que es política de la compañía alinear los precios en las colecciones de hombres y mujeres pero que si la diferencia aún ocurre es porque la ropa de mujer requiere más mano de obra que la hombre.

pink-tax-4-500x473

Tarifas basadas en el género

Pero en la moda, sobre todo en la de lujo, el precio de un producto no está basado en el costo de fabricar la prenda, es solo la psicología de hacer crear deseo o de elevar el posicionamiento de la marca. Se impone el impuesto rosa porque se sabe que las mujeres compran más y están dispuestas a pagar más por la moda que los hombres.  Las mujeres piensan que hay una asociación absoluta entre el precio y la calidad del producto que compran y los hombres no tanto. La moda de la mujer también se hace más competitiva que la de los hombres por el mismo tema.

Pasted_image_at_2016_03_23_05_16_PM_4-500x281.png

La solución está en celebrar las buenas formas de hacer comunicación y marketing

La realidad es que hay una discriminación real que aunque no es preocupación política si debería de ser nuestra. Si una marca utiliza estereotipos que no conectan y nos lanzan la tasa rosa debemos pensar para que vamos a pagar más por algo igual. La solución está en celebrar las buenas formas de hacer comunicación y marketing y de pagar por marcas que invierten en talento, recursos, tiempo, dinero para conocernos y para llegar a nosotras con feminidad, transparencia, con valores e historias auténticas. Para los políticos ya dejamos la diferencia entre los impuestos por aranceles, que es un asunto de compromiso con la sociedad a corregir y solucionar.

En los últimos años se ha producido ya un cambio en los hábitos de compra de los hombres con ropa cada vez más moderna y sofisticada. Según Euromonitor, en 2014 las ventas de ropa masculina creció un 1,9%, frente al 1,6% del crecimiento en ropa de mujer. Algunos creen que esto puede igualar los precios en un futuro. Pero la solución realmente está en mirar por la cabeza, el corazón y el bolsillo a la vez y que seamos cada vez más conscientes del problema porque nos encanta ser mujeres pero…¿por qué vamos a pagar más por serlo?.

Y con humor resulta más fácil hacer balance:

 

Eva  Cano,
Periodista especializada en sociedad y política.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s